La maternidad, ese oprobio


A nadie se le escapa que hoy la maternidad es una opción denostada. Una vez asumido el “feminismo contra el hombre” que enarbola una mujer con demasiadas similitudes con el varón, la carga de trabajo doméstico y extradoméstico, el cuidado exigente de su imagen, y cumplir como esposa y madre, resulta, en demasiados casos, insoportable. En manos de la política familiar está el proponer la maternidad como algo atractivo y necesario. La periodista Eva Herman habla del rol femenino actual: masculinizado, egoísta y despojado del carácter maternal, y asegura que no tener hijos es muy cómodo e individualista pero demográficamente aniquilador. La mujer es ante todo madre, y ello significa hacer del sacrificio inevitable un altar cotidiano en el que la ofrenda sube a Dios y vuelve en forma de alegre disponibilidad y nuevas capacidades ante el complejo entramado familiar.

Pili S Montalbán
Barcelona España

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